viernes, 14 de abril de 2017

8 DE ABRIL, DÍA INTERNACIONAL DEL PUEBLO GITANO Y BEATIFICACIÓN DE UNA MUJER GITANA



 El 8 de abril se celebra el Día del Pueblo Gitano en todo el mundo, para recordar la historia del pueblo gitano y rendir homenaje a las víctimas gitanas.



La Delegación Diocesana de Migraciones realizo la siguiente actividad:

Encuentro por el “Día Internacional del Pueblo Gitano”, el 07 de abril de 2017, a las 17:30 horas, en el salón de Actos de Casa Nazaret, de Venezuela, 09 – Guadalajara.


OBJETIVO
Acercamiento al colectivo Gitano de Guadalajara con el fin de profundizar el conocimiento en una perspectiva de una posterior relación pastoral de Nueva Evangelización.


PROGRAMACIÓN
Acogida y presentación de los participantes
Oración – “Bendición”.
Himno del Pueblo Gitano – Power Point
Juegos y dinámicas con niños y adolescentes.
Presentación Espontánea de canciones, bailes y guitarra.
Tomar algo juntos.


DESTINATARIOS
La población Gitana de Guadalajara en general.












El origen del pueblo gitano ha generado las más diversas leyendas y se han difundido sobre él las historias más fantásticas, fruto, en gran medida, del desconocimiento y de una historia que los ha marcado. Los gitanos en España, presentes desde 1425, son hoy una minoría importante. La Iglesia Española, a través del documento “La Iglesia Española y los gitanos” hace suyas las palabras del papa Pablo VI en 1965: “Vosotros estáis en el corazón de la Iglesia”. Y se compromete, a través de la Pastoral Gitana, a su promoción y evangelización, a un reconocimiento explícito de su diferencia cultural y a compartir con ellos gozos y sufrimientos.


La Iglesia beatifica por primera vez a una mujer gitana, 
Emilia la Canastera

La primera gitana mártir en todo el mundo

Emilia la Canastera pasará a la historia como la primera mujer gitana declarada mártir en todo el mundo. Emilia Fernández Rodríguez nació en 1914 en Tíjola (Almería) y se crió en sus humildes cuevas, donde no aprendió a leer ni a escribir, aunque sus padres le enseñaron el arte de hacer canastas, que vendía para poder subsistir. Tras casarse con un hombre de su etnia por el ceremonial gitano, su marido fue llamado a filas por el bando republicano, a lo que el matrimonio se negó, por lo que ambos fueron detenidos. Ella ingresó en la cárcel almeriense de Gachas Colorás, y fue condenada a seis años de prisión. En la cárcel, ya embarazada, pidió a sus catequistas que le enseñaran a rezar, y cuando le pidieron que delatara a quienes lo habían hecho, se negó a hacerlo, por lo que fue aislada y abandonada en una celda, donde, sobre un jergón de esparto, desatendida, parió una niña, que su catequista bautizó con el nombre de Ángela. La falta de cuidados tras el parto la llevaron finalmente a la muerte, sin denunciar a quien le había enseñado a rezar el rosario. Fue enterrada en una fosa común del cementerio de Almería, aunque sus restos no han podido ser identificados.










El Palacio de Congresos y Exposiciones de Aguadulce en Roquetas de Mar (Almería) se ha convertido en una iglesia para acoger la ceremonia solemne de beatificación de 115 mártires de Almería por sufrir la persecución religiosa durante la Guerra Civil española, entre ellos Emilia Fernández Rodríguez, Emilia la Canastera, que ha sido la primera mujer de etnia gitana en todo el mundo a la que la Iglesia católica ha convertido en beata, tras fallecer a los 24 años en la cárcel en 1938 por no querer desvelar quién le enseñó a rezar el rosario.
Su beatificación ha llevado a cientos de personas de su etnia, entre ellos muchas familias enteras, a congregarse en un Palacio de Congresos casi abarrotado por más de 5.000 peregrinos, que han llegado en su mayor parte desde las localidades natales de los 115 mártires, de ellos 95 sacerdotes y 20 laicos.La ceremonia, que se ha prolongado dos horas, ha estado presidida por el prefecto de la congregación para las causas de los Santos como legado pontificio del Papa Francisco, el cardenal Ángelo Amato, junto al obispo de Almería, Adolfo González Montes y el arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, aunque también han estado presentes cardenales, arzobispos y obispos de toda España, además de una amplia representación de autoridades provinciales. Una perfecta organización en la que se ha cuidado hasta el mínimo detalle, con numerosas pantallas dispuestas a lo largo de todo el salón de actos convertido en iglesia. El silencio y respeto guardado por los peregrinos han marcado un acto que apenas se ha visto interrumpido en una ocasión por los aplausos de los asistentes, cuando el obispo de Almería ha agradecido la presencia de los fieles de raza gitana.


martes, 28 de febrero de 2017

TERCERA SESIÓN MESA DE MIGRACIONES

Mónica Prieto






































21 de febrero de 2017

MESA MIGRACIONES DIÓCESIS SIGÜENZA-GUADALAJARA
“Niños y jóvenes migrantes e identidad”

Ponente: Mónica Prieto, socióloga especializada en migración

      El día 21 de febrero celebramos en Guadalajara la tercera Mesa de Migraciones, espacio creado y pensado para la reflexión en torno a temas relacionados con la migración y en este caso con la migración de niños y jóvenes, con la guía y orientación de expertos en el tema. 

         En un espacio de dos horas y con una participación aproximada de unas 20 personas, pudimos dialogar ampliamente sobre la dura realidad que viven hoy tantos menores migrantes por muchos países de la geografía europea y también española. Entre los asistentes se encontraba algunos jóvenes emigrantes, sacerdotes, representantes de otras religiones, representantes de entidades que coordinan actualmente centros de acogida a menores migrantes en situación de vulnerabilidad y riesgo social. Estos espacios de reflexión se ven muy oportunos para articular un análisis adecuado y un posicionamiento sobre la situación de niños, niñas y adolescentes, en este caso migrantes, que nos permita además trabajar en la sensibilización y el compromiso activo dentro de la sociedad.
         
       Para trabajar con menores primero hay que saber qué es lo que llevan en las “mochilas”, toda la experiencia que han vivido en su proceso migratorio. Es difícil para ellos abordar este tema y contar su historia. Para ello es importante trabajar con su confianza para que nos cuenten su historia. Para los menores los sentimientos generados al abandonar el hogar y la familia son muy fuertes, en la mayoría de las ocasiones no se ven con fuerzas para contactar con la familia hasta no sentirse seguros y con éxito. El sufrimiento de las madres al no saber de sus hijos igualmente es enorme.

En las peligrosas rutas de la migración hacia Europa decenas de miles de personas dejan cada año sus países de origen para buscar una vida mejor en los países de la Unión Europea (UE). A pesar de que invierten en esta apuesta unos dos años y todos sus recursos y energías no tienen garantías de llevarla a la meta con éxito. 

        Para los menores emigrantes se trata de una inmigración con ciertos paralelismos con la del adulto, principalmente en las causas que la provocan y en las perspectivas de futuro que buscan sus protagonistas, pero que tiene algunos elementos de identidad muy específicos y propios de la situación de ser sus actores menores de edad:
             1. En alguno unas circunstancias personales y socio familiares muy penosas que les ha tocado vivir en sus países de origen y que ha hecho que se busquen la vida desde hace tiempo, solos, sin la protección de sus familiares.
            2. Una emigración prematura a Europa, con la pérdida absoluta de referentes educativos, en una edad en la que tendrían que encontrarse mayoritariamente escolarizados o en procesos de formación.
            3. Una falta de recursos personales y materiales para afrontar esta situación, con el peligro real que esto supone de caer bajo la influencia y control de redes de explotación.
              4. Un nomadismo constante y sin rumbo, que se caracteriza por la circulación continuada por tierras extrañas, con el sueño de encontrar un lugar de acogida en una Europa que ven como la tierra de las oportunidades, en donde poder triunfar y comenzar una nueva vida llena de éxitos. 

       Los movimientos migratorios son controlados vía satélite: los gobiernos saben cómo y por dónde se mueve la migración. Europa, además, lleva las fronteras más allá de los límites políticos y geográficos para que otros países (ejemplo Turquía) hagan una “criba” con las personas migrantes. Se ha documentado en las fronteras, situaciones de niños trabajando para grandes empresas multinacionales. 



       
      Unas de las fronteras más violentas son la de Ceuta y la de Melilla. José Palazón realiza un trabajo de documentación sobre lo que ocurre en nuestras fronteras (se visualizan imágenes grabadas por José Palazón en la frontera de Melilla, en relación a la “devolución en caliente”: devolución masiva de personas migrantes que en cuanto ponen un pie en España son devueltas por la policía a Marruecos).

      Los menores no acompañados que llegan  a nuestro país son enviado a centros de acogida. Su destino es, a partir de entonces, una fórmula imperfecta de carisma, actitud y azar. La proliferación de centros de menores en España, la ausencia de cifras oficiales –se calcula que miles de niños viven bajo la tutela de las CC AA– y la opacidad organizativa que opera a su alrededor impiden sacar conclusiones genéricas sobre estas instituciones. Pero hay irregularidades que se suceden de forma sistemática en todo el territorio nacional.
        Los centros de menores no dejan de ser instituciones “opresoras” (normas, límites…), que ponen barreras a la hora de conocer la realidad de estos menores. Incluso el termino menores aleja de la realidad de que son unos niños.

       Los jóvenes son obligados a abandonar la institución al cumplir la mayoría de edad en situación irregular. Son detenidos por la Policía y expulsados del país. Por ejemplo, el 85% de los jóvenes inmigrantes en Melilla son deportados una vez cumplidos los 18 años. 

      Debemos de tener en cuenta que los países desarrollados contribuyen con la venta de armas a los conflictos bélicos que tienen como consecuencia el éxodo masivo de personas con necesidad de abandonar sus hogares. Además hay que entender que nacen muchos niños en el proceso migratorio, algunos a causa de violaciones, otros para tráfico de órganos, otros para la trata. 

A pesar de todo lo anterior observamos que la solidaridad en uno de los valores clave en los procesos migratorios: durante las migraciones se hace realidad la solidaridad entre las personas que se ven en la misma situación, que comparten lo necesario para vivir.

Algunas claves para hacer desde los países de acogida: conocerles superando los muros exteriores (leyes, fronteras…) y los muros interiores (la “mochila” que llevan a su espalda las personas que pasan por un proceso migratorio, los estereotipos y la cultura del país de acogida, no perder la memoria de la inmigración del país de acogida).




lunes, 27 de febrero de 2017

JORNADA DE ORACIÓN POR LA TRATA DE PERSONAS




















Jornada de oración en Guadalajara contra la trata de personas

 Celebración Contra La Trata de  Personas, 26  de  febrero  de 2017 a las 12:00, en la Parroquia Santísimo Sacramento en Guadalajara, España.


La  Jornada Internacional  de  Oración  Contra  la  trata, evento  anual  para  concienciar  sobre  este  fenómeno,  fue  instituido  el  año  pasado por el Papa  Francisco. Dicho evento se celebra  el  día  08  de  febrero,  festividad  de  Santa  Bakhita,  esclava  sudanesa canonizada en el  año  2000.

Desde  la  Delegación Diocesana Migraciones  os  hacemos  llegar  nuestra  invitación para  celebrar  en  vuestras  parroquias la Jornada Internacional,  contra  la  Trata

El objetivo de  esta   tercera Jornada,  es el de sensibilizar  de  forma  más  aguda acerca de este fenómeno y  reflexionar sobre  la  violencia y  la  injusticia de las  que son  víctimas en  todo  el  mundo millones de personas  que  no  tienen  voz,  no  cuentan, no son nadie: son  solos  esclavos.

Al mismo  tiempo  pretende  dar  respuesta  a  esta  forma  moderna de  esclavitud mediante  acciones  concretas. Por  eso hay  que  reafirmar,   por  un  lado,   la  necesidad  de  garantizar  los derechos, la  libertad y  dignidad a  las  víctimas  de la  trata  y de  la esclavitud y por otro  denunciar  organizaciones criminales y  en general  a  quienes  usan  y  abusan  de la  pobreza y de la  vulnerabilidad de  estas  personas para  convertirlas  en  objeto de placer  o de  lucro.


Recibid un cordial saludo.



Rousiane Souza de Meireles                            Rosinei Kuffel Gabriel

Repres. de Trata de personas en la Diócesis.    Delegada Diocesana de Migraciones







martes, 7 de febrero de 2017

SANTA JOSEFINA BAKHITA






          






Hoy, día 8 de febrero, Santa Josefina Bakhita, víctima de trata que después fue religiosa; toda la Iglesia está invitada a acordarse especialmente de las personas que son víctimas de la Trata de seres humanos.  En la diócesis  Sigüenza- Guadalajara, se  está  preparando una  jornada  de oración para el día 26 de febrero a las 12.00 h en la Parroquia del Santísimo  Sacramento de Guadalajara.

Según el Protocolo de Palermo de las Naciones Unidas (del año 2.000), la trata de personas se define como la captación, el traslado, el transporte, la acogida o la recepción de una persona utilizando la violencia, amenazas, engaño, rapto, el abuso de poder o abuso de la situación de vulnerabilidad u otros elementos de coacción con el fin de someterla a explotación y lucrarse con su actividad.
Es una violación de derechos humanos que se manifiesta en la actualidad como un grave problema de carácter internacional. La trata se desenvuelve en el contexto de los actuales movimientos migratorios. Tiene lugar en todas las regiones del mundo y muchos países se ven afectados, ya sea como países de origen, de tránsito o de destino.  Es el tercer negocio ilícito más lucrativo tras el tráfico de drogas y de armas, sirviéndose de la explotación sexual o laboral entre otras formas.

El Papa, comprometido en la lucha contra la trata, ha declarado fervientemente su rechazo, como crimen de lesa humanidad, como la nueva esclavitud del Siglo XXI que atenaza la libertad y viola la dignidad de tantos hijos de Dios. Ha promovido la creación de redes de trabajo a nivel nacional e internacional, el apoyo y colaboración con entidades que atienden a las víctimas. Se han organizado encuentros en Roma de todas las entidades que en red luchan para erradicar la trata, con jueces y fiscales, alcaldes de determinadas ciudades, jóvenes, congregaciones religiosas, etc. Una de éstas redes, el Grupo Santa Marta, organizó su tercer congreso el pasado mes de Octubre en Roma, donde Francisco finalizó su audiencia con éstas palabras:

                    ¡Encendamos juntos una luz contra la Trata de personas!

jueves, 2 de febrero de 2017

domingo, 8 de enero de 2017

JORNADA MUNDIAL DEL EMIGRANTE Y DEL REFUGIADO 2017









Presentar  la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado, que se celebrará  la próxima semana, día 15 de enero de 2017. 
Este  año, el Papa Francisco nos invita a reflexionar, bajo el lema de: “Emigrantes menores de edad, vulnerables y sin voz”

Para celebrar esta Jornada en el ámbito local, habrá diversos actos en Guadalajara y Azuqueca de Henares, durante estos días:

 Programación de  Guadalajara

RUEDA DE PRENSA
Día:   9 de enero
Hora: 10:00hs
Lugar: Salón de Actos Casa Nazaret

Acto Interreligioso
Día: 11 de enero                                                                                      
Hora: 19hs.                                                                                              
Lugar: Parroquia Ortodoxa
Dirección: Travesía Nueva Alamín s/n Guadalajara, 19005

Misa y acto Intercultural
Día: 14 de enero                                                                                     
Hora:19hs.                                                                                              
Lugar: Parroquia San Pascual Bailón                                                 
Dirección: c/ Luis Ibarra Landete,6  Guadalajara
Organiza: Delegación Diocesana de Migraciones

Programación de Azuqueca de Henares

Acto Interreligioso
Día: 13 de enero                                                        
Hora: 20hs.                                                                    
Lugar: Centro de Ocio, Río Henares
Dirección: Azuqueca de Henares

Misa
Día: 15 de enero
Hora: 12hs.
Lugar: Paróquia Santa Cruz
Dirección: Plaza de la Constitución, 1:  Azuqueca de Henares

Acto Intercultural                                            
Día: 15 de enero                                                        
Hora: 13:00hs
Lugar: Casa de la Cultura
Dirección: Azuqueca de Henares
Organiza: Delegación diocesana de Migraciones,  Guada Acoge, Cáritas y ACCEM,


                                            Rosinei Kuffel Gabriel                                                     
                                     Delegada Diocesana de Migraciones 


domingo, 18 de diciembre de 2016

DIA INTERNACIONAL DEL EMIGRANTE










MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO 
PARA LA JORNADA MUNDIAL DEL MIGRANTE Y DEL REFUGIADO 2017
[15 de enero de 2017]
«Emigrantes menores de edad, vulnerables y sin voz»
Queridos hermanos y hermanas:
«El que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, no me acoge a mí, sino al que me ha enviado» (Mc 9,37; cf. Mt 18,5; Lc 9,48; Jn 13,20). Con estas palabras, los evangelistas recuerdan a la comunidad cristiana una enseñanza de Jesús que apasiona y, a la vez, compromete. Estas palabras en la dinámica de la acogida trazan el camino seguro que conduce a Dios, partiendo de los más pequeños y pasando por el Salvador. Precisamente la acogida es condición necesaria para que este itinerario se concrete: Dios se ha hecho uno de nosotros, en Jesús se ha hecho niño y la apertura a Dios en la fe, que alimenta la esperanza, se manifiesta en la cercanía afectuosa hacia los más pequeños y débiles. La caridad, la fe y la esperanza están involucradas en las obras de misericordia, tanto espirituales como corporales, que hemos redescubierto durante el reciente Jubileo extraordinario.
Pero los evangelistas se fijan también en la responsabilidad del que actúa en contra de la misericordia: «Al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgasen una piedra de molino al cuello y lo arrojasen al fondo del mar» (Mt 18,6; cf. Mc 9,42; Lc 17,2). ¿Cómo no pensar en esta severa advertencia cuando se considera la explotación ejercida por gente sin escrúpulos, ocasionando daño a tantos niños y niñas, que son iniciados en la prostitución o atrapados en la red de la pornografía, esclavizados por el trabajo de menores o reclutados como soldados, involucrados en el tráfico de drogas y en otras formas de delincuencia, obligados a huir de conflictos y persecuciones, con el riesgo de acabar solos y abandonados?
Por eso, con motivo de la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado, que se celebra cada año, deseo llamar la atención sobre la realidad de los emigrantes menores de edad, especialmente los que están solos, instando a todos a hacerse cargo de los niños, que se encuentran desprotegidos por tres motivos: porque son menores, extranjeros e indefensos; por diversas razones, son forzados a vivir lejos de su tierra natal y separados del afecto de su familia.
Hoy, la emigración no es un fenómeno limitado a algunas zonas del planeta, sino que afecta a todos los continentes y está adquiriendo cada vez más la dimensión de una dramática cuestión mundial. No se trata sólo de personas en busca de un trabajo digno o de condiciones de vida mejor, sino también de hombres y mujeres, ancianos y niños que se ven obligados a abandonar sus casas con la esperanza de salvarse y encontrar en otros lugares paz y seguridad. Son principalmente los niños quienes más sufren las graves consecuencias de la emigración, casi siempre causada por la violencia, la miseria y las condiciones ambientales, factores a los que hay que añadir la globalización en sus aspectos negativos. La carrera desenfrenada hacia un enriquecimiento rápido y fácil lleva consigo también el aumento de plagas monstruosas como el tráfico de niños, la explotación y el abuso de menores y, en general, la privación de los derechos propios de la niñez sancionados por la Convención Internacional sobre los Derechos de la Infancia.
La edad infantil, por su particular fragilidad, tiene unas exigencias únicas e irrenunciables. En primer lugar, el derecho a un ambiente familiar sano y seguro donde se pueda crecer bajo la guía y el ejemplo de un padre y una madre; además, el derecho-deber de recibir una educación adecuada, sobre todo en la familia y también en la escuela, donde los niños puedan crecer como personas y protagonistas de su propio futuro y del respectivo país. De hecho, en muchas partes del mundo, leer, escribir y hacer cálculos elementales sigue siendo privilegio de unos pocos. Todos los niños tienen derecho a jugar y a realizar actividades recreativas, tienen derecho en definitiva a ser niños.
Sin embargo, los niños constituyen el grupo más vulnerable entre los emigrantes, porque, mientras se asoman a la vida, son invisibles y no tienen voz: la precariedad los priva de documentos, ocultándolos a los ojos del mundo; la ausencia de adultos que los acompañen impide que su voz se alce y sea escuchada. De ese modo, los niños emigrantes acaban fácilmente en lo más bajo de la degradación humana, donde la ilegalidad y la violencia queman en un instante el futuro de muchos inocentes, mientras que la red de los abusos a los menores resulta difícil de romper.
¿Cómo responder a esta realidad?
En primer lugar, siendo conscientes de que el fenómeno de la emigración no está separado de la historia de la salvación, es más, forma parte de ella. Está conectado a un mandamiento de Dios: «No oprimirás ni vejarás al forastero, porque forasteros fuisteis vosotros en Egipto» (Ex 22,20); «Amaréis al forastero, porque forasteros fuisteis en Egipto» (Dt 10,19). Este fenómeno es un signo de los tiempos, un signo que habla de la acción providencial de Dios en la historia y en la comunidad humana con vistas a la comunión universal. Sin ignorar los problemas ni, tampoco, los dramas y tragedias de la emigración, así como las dificultades que lleva consigo la acogida digna de estas personas, la Iglesia anima a reconocer el plan de Dios, incluso en este fenómeno, con la certeza de que nadie es extranjero en la comunidad cristiana, que abraza «todas las naciones, razas, pueblos y lenguas» (Ap 7,9). Cada uno es valioso, las personas son más importantes que las cosas, y el valor de cada institución se mide por el modo en que trata la vida y la dignidad del ser humano, especialmente en situaciones de vulnerabilidad, como es el caso de los niños emigrantes.
También es necesario centrarse en la protección, la integración y en soluciones estables.
Ante todo, se trata de adoptar todas las medidas necesarias para que se asegure a los niños emigrantes protección y defensa, ya que «estos chicos y chicas terminan con frecuencia en la calle, abandonados a sí mismos y víctimas de explotadores sin escrúpulos que, más de una vez, los transforman en objeto de violencia física, moral y sexual» (Benedicto XVI, Mensaje para la Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado 2008).
Por otra parte, la línea divisoria entre la emigración y el tráfico puede ser en ocasiones muy sutil. Hay muchos factores que contribuyen a crear un estado de vulnerabilidad en los emigrantes, especialmente si son niños: la indigencia y la falta de medios de supervivencia ―a lo que habría que añadir las expectativas irreales inducidas por los medios de comunicación―; el bajo nivel de alfabetización; el desconocimiento de las leyes, la cultura y, a menudo, de la lengua de los países de acogida. Esto los hace dependientes física y psicológicamente. Pero el impulso más fuerte hacia la explotación y el abuso de los niños viene a causa de la demanda. Si no se encuentra el modo de intervenir con mayor rigor y eficacia ante los explotadores, no se podrán detener las numerosas formas de esclavitud de las que son víctimas los menores de edad.
Es necesario, por tanto, que los inmigrantes, precisamente por el bien de sus hijos, cooperen cada vez más estrechamente con las comunidades que los acogen. Con mucha gratitud miramos a los organismos e instituciones, eclesiales y civiles, que con gran esfuerzo ofrecen tiempo y recursos para proteger a los niños de las distintas formas de abuso. Es importante que se implemente una cooperación cada vez más eficaz y eficiente, basada no sólo en el intercambio de información, sino también en la intensificación de unas redes capaces que puedan asegurar intervenciones tempestivas y capilares. No hay que subestimar el hecho de que la fuerza extraordinaria de las comunidades eclesiales se revela sobre todo cuando hay unidad de oración y comunión en la fraternidad
En segundo lugar, es necesario trabajar por la integración de los niños y los jóvenes emigrantes. Ellos dependen totalmente de la comunidad de adultos y, muy a menudo, la falta de recursos económicos es un obstáculo para la adopción de políticas adecuadas de acogida, asistencia e inclusión. En consecuencia, en lugar de favorecer la integración social de los niños emigrantes, o programas de repatriación segura y asistida, se busca sólo impedir su entrada, beneficiando de este modo que se recurra a redes ilegales; o también son enviados de vuelta a su país de origen sin asegurarse de que esto corresponda realmente a su «interés superior».
La situación de los emigrantes menores de edad se agrava más todavía cuando se encuentran en situación irregular o cuando son captados por el crimen organizado. Entonces, se les destina con frecuencia a centros de detención. No es raro que sean arrestados y, puesto que no tienen dinero para pagar la fianza o el viaje de vuelta, pueden permanecer por largos períodos de tiempo recluidos, expuestos a abusos y violencias de todo tipo. En esos casos, el derecho de los Estados a gestionar los flujos migratorios y a salvaguardar el bien común nacional se tiene que conjugar con la obligación de resolver y regularizar la situación de los emigrantes menores de edad, respetando plenamente su dignidad y tratando de responder a sus necesidades, cuando están solos, pero también a las de sus padres, por el bien de todo el núcleo familiar.
Sigue siendo crucial que se adopten adecuados procedimientos nacionales y planes de cooperación acordados entre los países de origen y los de acogida, para eliminar las causas de la emigración forzada de los niños.
En tercer lugar, dirijo a todos un vehemente llamamiento para que se busquen y adopten soluciones permanentes. Puesto que este es un fenómeno complejo, la cuestión de los emigrantes menores de edad se debe afrontar desde la raíz. Las guerras, la violación de los derechos humanos, la corrupción, la pobreza, los desequilibrios y desastres ambientales son parte de las causas del problema. Los niños son los primeros en sufrirlas, padeciendo a veces torturas y castigos corporales, que se unen a las de tipo moral y psíquico, dejándoles a menudo huellas imborrables.
Por tanto, es absolutamente necesario que se afronten en los países de origen las causas que provocan la emigración. Esto requiere, como primer paso, el compromiso de toda la Comunidad internacional para acabar con los conflictos y la violencia que obligan a las personas a huir. Además, se requiere una visión de futuro, que sepa proyectar programas adecuados para las zonas afectadas por la inestabilidad y por las más graves injusticias, para que a todos se les garantice el acceso a un desarrollo auténtico que promueva el bien de los niños y niñas, esperanza de la humanidad.
Por último, deseo dirigir una palabra a vosotros, que camináis al lado de los niños y jóvenes por los caminos de la emigración: ellos necesitan vuestra valiosa ayuda, y la Iglesia también os necesita y os apoya en el servicio generoso que prestáis. No os canséis de dar con audacia un buen testimonio del Evangelio, que os llama a reconocer y a acoger al Señor Jesús, presente en los más pequeños y vulnerables.
Encomiendo a todos los niños emigrantes, a sus familias, sus comunidades y a vosotros, que estáis cerca de ellos, a la protección de la Sagrada Familia de Nazaret, para que vele sobre cada uno y os acompañe en el camino; y junto a mi oración os imparto la Bendición Apostólica.
Vaticano, 8 de septiembre de 2016.
Francisco